Relaciones tóxicas y problemas de autoestima van siempre de la mano. Bien porque partíamos de un estado de autoestima baja, o bien porque durante la relación fuimos siendo devaluados constantemente.
De cualquier manera, si estás o has estado en contacto con una pareja abusiva, probablemente tienes que trabajar y reforzar tu autoestima.
Por otro lado, cuando hemos estado centrados exclusivamente en esa relación, hemos dejado de lado todos nuestros antiguos objetivos, ilusiones… Todos los recursos iban destinados a intentar mantener a flote aquella barca llena de agujeros.
Pues bien, aprovechando que este año 2021 llega a su fin, voy a explicarte por qué es muy positivo que realices una evaluación de todo lo vivido, así como un establecimiento de metas para el próximo año.
AUTOESTIMA Y METAS
Uno de los pilares fundamentales de la autoestima es la eficacia personal.
La autoestima no es un amuleto que se compra en un bazar de la India, ni es un don de nacimiento que tienes o no tienes.
La autoestima es ACTITUD. Y por tanto, se manifiesta en la actitud de una persona sobre los desafíos de la vida.
Dentro de esta actitud, está el concepto de eficacia personal. Una persona con autoestima alta posee confianza en el funcionamiento de su mente, en su capacidad para pensar y alcanzar sus metas. Capacidad para aprender, elegir y mejorar.
Sin embargo, esta actitud no es innata. Se ELIGE. Puedes elegir ser eficaz o puedes elegir ser mediocre. Tu organismo está diseñado para funcionar “solo”. Tus órganos cumplen sus funciones sin que tú necesites vigilarles constantemente.
Con la mente no ocurre lo mismo. Necesita de una atención constante para funcionar a un nivel óptimo.
Una de las piezas más importantes para ser eficientes es marcarse objetivos.
LA IMPORTANCIA DE LOS OBJETIVOS
Si has leído el libro “El monje que vendió su ferrari”, hay una escena muy graciosa y también reveladora.
El maestro pide al protagonista que coloque una diana para disparar con su arco, y después se ata una venda sobre los ojos de manera que no puede ver absolutamente nada.
Cuando leí aquella historia por primera vez, pensaba que el monje, con algún tipo de poder especial, acertaría con su flecha en pleno centro.
Sin embargo, falló el tiro estrepitosamente. Después de esto, explica a su discípulo algo muy evidente, pero que pocas veces paramos a pensar:”Es imposible acertar a un objetivo que no puedes ver”.
¿Si no sabes a donde vas, entonces como sabrás cuando has llegado?
Los objetivos son aquello que te dan una razón para levantarte cada mañana, son aquello que eleva tu autoestima cuando compruebas que eres capaz de conseguir.
Una persona que no tiene objetivos es una persona deprimida.
La depresión (además de otras cosas) es una falta de sentido. Si no tengo objetivos en mi vida, ¿para qué voy a levantarme de la cama por las mañanas?
Cuando has estado dentro de una relación tóxica es seguro que tu autoestima se ha resentido (o destruido por completo), y tus antiguos objetivos quedaron completamente olvidados.
Pues bien, si ya te deshiciste de tu ex tóxico, es hora de ponerse manos a la obra.
EL PROCESO QUE SIGO PARA MARCARME OBJETIVOS
1.- COMIENZA EXAMINANDO EL PASADO
Para realizar una buena planificación del futuro, debemos mirar primero el pasado. Ahora que finaliza este año, es un momento perfecto para repasar y evaluar como han ido las cosas.
En mi lugar, me ayudo de una lista con los doce meses del año. En cada mes escribo las cosas más relevantes que han ocurrido, tanto logros como equivocaciones o temas que hubiera podido mejorar.
Una vez que he hecho esta lista, tengo una visión global de cómo ha ido el año de forma objetiva. Esto es bastante útil porque nuestro cerebro tiende a recordar solamente los últimos meses que son los que tiene mas recientes.
2.- ¿QUE TIPO DE VIDA QUIERES?
Para definir tus objetivos, primero necesitas saber qué es lo que quieres en tu vida. ¿A dónde quieres llegar?
Quizá no te hayas planteado seriamente esto antes. He comprobado personalmente que cuando preguntas a la mayoría de las personas
¿Qué quieres en la vida, que esperas de la vida?
Sencillamente no saben contestarme (pruebalo si quieres con gente de tu entorno).
La mayoría da unas respuestas vagas como, “bueno, quiero tener mas dinero” o “me gustaría poder tener mas tiempo”. Pocas personas te van a dar una respuesta clara.
¿Por qué? Muy sencillo, para responder de forma clara a esta pregunta, primero has debido meditar la vida que quieres. Después, pensar qué vas a hacer para alcanzar o llegar lo más cerca posible a ese tipo de vida.
Una vez que sabes la vida que quieres, tienes una dirección en la que remar. Entonces habrá dos tipos de acciones, las que te acercan a esa vida y las que te alejan. La decisión será fácil si lo tienes claro.
Para ayudarte a definir esto, utiliza este ejercicio mental:
Imaginate como te verás a ti mismo dentro de 2 años:
¿A que dedicarías tu tiempo? ¿Dónde trabajarías? ¿Dónde vivirías? ¿Qué amigos tendrías? ¿Qué tipo de persona serías? ¿Querrias tener pareja?¿Como sería tu dia ideal?
Necesitas primero imaginar en tu mente la respuesta a todas estas preguntas. Visualiza donde quieres estar dentro de 2 años, tanto a nivel laboral como social, personal, íntimo…
3.- DEFINE TUS OBJETIVOS
Una vez que has definido el tipo de vida que quieres, estas listo para definir tus objetivos.
Es importante que escribas cada uno de ellos para después poder volver atrás y evaluar como ha sido tu evolución.
En mi caso, hago una pequeña revisión al finalizar cada trimestre. Tres meses es tiempo suficiente para haber conseguido avances, pero también para que nuestro cerebro comience a “olvidar” la dirección en la que queremos avanzar.
Una práctica muy útil que siempre jhago es tener en un lugar visible un calendario anual (a ser posible de gran tamaño, yo utilizo los imprimibles de esta web), donde voy marcando las fechas importantes en cuanto a objetivos.
Nuestra mente va perdiendo foco en la inmensidad de todo un año, sin embargo, de esta manera podemos ver de un vistazo rápido nuestro avance global durante esos 365 días.
4.- PRIMERO EL QUÉ, LUEGO EL CÓMO
https://youtube.com/watch?v=lZrcsg02HYM&feature=share
Como dice Sergio Fernández en este vídeo, una vez que sabemos lo que queremos, ahora viene la manera de averiguar cómo lo vamos a conseguir.
Una vez que hayas establecido tus objetivos por escrito, haz una lista paralela donde escribes las acciones concretas que vas a llevar a cabo para alcanzar ese objetivo.
Por ejemplo, si uno de tus objetivos es mejorar tu forma física, las acciones concretas pueden ser apuntarte a un gimnasio, comprometerte con un entrenador personal, ir andando al trabajo en lugar de coger el coche, etc..
Es fundamental que establezcas una metodología para medir tu progreso. Si no lo haces, vas a terminar con una idea vaga sobre si estás avanzando realmente.
Tener un sistema para medir tiene dos objetivos fundamentales:
– Te permite controlar si te estás acercando a tus metas o necesitas esforzarte más.
– Evita que caigas en el desánimo. Cuando compruebas que estás consiguiendo tus objetivos, aumenta tu autoestima y obtienes una retroalimentación positiva.
Sistemas que puedes utilizar para medir tu avance:
– Si quieres mejorar tu forma física: Toma un calendario en papel solamente para este fin y subraya en amarillo cada día de la semana que has entrenado, así como el tiempo de entreno y el peso máximo que has utilizado.
– Si estás mejorando tu alimentación: Controla tu dieta, controla la lista de la compra, lo que tomas cada día, etc.
– Quieres dejar de fumar: Al final de cada día o semana, anota el número de cigarrillos que has consumido. Esto te hace ser consciente de lo que estás fumando en realidad.
– Quieres mejorar tus habilidades sociales: Contabiliza el número de acciones que estás tomando para socializar con nuevas personas. Por ejemplo, este mes he acudido a 2 reuniones de meetup.
– Quieres empezar a hacer actividades tu solo: Desde ir al cine a viajar solo, es algo que puedes empezar de menos a más. Cada pasito es un logro. Anota el numero de planes que has sido capaz de realizar sin tener que contar con nadie mas.
APRENDE A LLEVAR UNA VIDA CON PROPÓSITO
Muchos lectores me habéis preguntado cuanto tiempo se tarda en superar una relación tóxica.
La respuesta es siempre la misma, depende de tu actitud.
A veces, alarmados por testimonios en internet donde algunas víctimas comentan que tras 3, 4, 5 años siguen sin conseguir olvidar a su ex pareja tóxica.
Ten clara una cosa, si te pasas los días tumbado en la cama mirando al techo y añorando la luna de miel, van a pasar 5, 10 y 15 años sin que vayas a superar esa relación.
Para dejar atrás una persona tóxica y la huella que dejan en nosotros, es necesaria una recuperación ACTIVA. El simple paso del tiempo no borra los efectos de un narcisista.
Como dice Robin Sharma, “El propósito de la vida es una vida con propósito”.
Si identificas objetivos que te apasionen y después te comprometes a luchar por ellos, te aseguro que tu ex pareja tóxica acabará olvidada en un cajón.
Una persona que lucha por sus objetivos, es una persona con propósito.
Tus recursos ya no irán destinados a un agujero negro que absorbe todo lo que se le aproxima sin devolver nada a cambio. No tendrás tiempo para pensar en ella porque estarás demasiado ocupado construyendo un futuro prometedor para ti.
Comentarios
Publicar un comentario